Claro que en ese caso no pensaría igual, y si de él dependiera modificar la ley seguro que le faltaría tiempo para hacerlo. Pero como no le ha pasado a ninguna hija suya (si las tiene), queda mucho mejor opinando como el progre que es.
Por cierto que ya se ve lo bien que se han reeducado los asesinos de Sandra o Marta, ¿verdad Radical?
La pena de muerte, en casos como estos, no solo está justificada sino que es lo justo y necesario. Y la sociedad lo agradece. Y si no que se lo hubieran pensado antes de cometer esos horrorosos crímenes.